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Mendoza,
2 de Enero del 2002
Relato de Carlos Bello
Estimados amigos de Cumbre:
Debido
a la imposibilidad de acceder a la red de nuestro
acostumbrado relator (Guille), el que suscribe les desarrollará
el
informe preliminar, este sujeto a reajuste luego por
nuestro
experimentado relator (sujeto a aprobación at
referendum como se
dice en el ambiente académico).
El
día Jueves 27 de Diciembre, y en respuesta a
mi invitación,
partimos desde Mendoza los miembros de Cumbre, Guillermo
Cuadrado, Mario Distefano, Carlos Bello y la estrella
invitada Carlos
Pirrone, amigo de Mario, y ya viejo conocido mío,
permisos de
patronas mediante (luego de arduas negociaciones y no
menos
tratos y concesiones futuras).
El
destino de esta salida era nada mas ni nada menos que
acercarnos a disfrutar de la mas espectacular vista
de nuestro cerro
Aconcagua, la cara sur.
Como
era de esperar y por supuesto necesario en este tipo
de
salidas, la parada acostumbrada en Uspallata, los mozos
ya nos
conocen y traen un gran "sanguche de jamón".
Luego
de saciar nuestro apetito nos dirigimos prestamente
a
Horcones, allí debemos presentar los permisos
gestionados en
Mendoza para el ingreso al parque. Nos atiende un viejo
conocido el
guarda parque Pablo Perelló, donde nos instruye
de todo lo que no
debemos hacer, bolsas de residuos mediante para el retorno
de
desperdicios, y los buenos augurios a nuestro raid.
No
tardamos en tomar el sendero pasando junto a la laguna
de los
Horcones, pesadas mochilas, pero un hermoso día.
Puente sobre el
río horcones, pajaritos pedigüeños,
que no dudan en comer de la
mano. Ya sobre la senda al lado del rió avanzamos
hacia nuestro
destino.
¡Ohhhh!
Primer gran y hermosa sorpresa: nuevamente hay puente
de
hielo sobre el rió Horcones, un viejo y casi
olvidado espectáculo que
gracias a los años nevadores ha retornado a nuestro
querido parque
Aconcagua (luego de casi 10 años de ausencia).
El sol de la tarde cae sobre nosotros como plomo derretido,
fatiga,
tierra suelta, senderos
largos y pendientes, y de golpe estamos en confluencia.
Hemos
decidido hacer caso omiso a la prohibición de
no acampar en el viejo
lugar de campamento de la cabalgata de Fernando Grajales,
rápidamente avanzamos por la senda que huye de
confluencia hacia
la el valle de Horcones inferior y cuando pensábamos
que ya
escapábamos del control, Guillermo es interceptado
por el guarda
parque que creía que estábamos perdidos,
al saber que no y que
teníamos intención de acampar en lo de
Grajales no nos crea
problemas y nos desea buena suerte. Así en una
hora mas de
marcha ya estamos armando nuestro campamento frente
a una
vertiente en un hermoso lugar.
Noche
de luna, estación espacial, y estrellas fehacientemente
identificadas por Pirrone y bastante olvidadas por mi.
A
dormirrr.......... zzzzz........zzzzz.
Amanece,
brama el calentador, son las 6.00 de la mañana,
vamosssssssssss,es hora, vamosssssss, vamosssss.
Desayuno,
arreglos, partida, comienzan senderos sinuosos, subidas
abruptas, puf puf, fatiga, deseos de ver algo, siempre
tratando de
descubrir ya el Aconcagua que se esconde detrás
del cerro Mirador.
Lentamente avanzamos en pos del mejor lugar para ver
a nuestro
Aconcagua, tímidamente aparece la cumbre detrás
del mirador , paso
a paso va mostrándose, playones rojos, morenas
y un inmenso
glaciar caótico en su forma, cortadas, hielo,
piedras inmensas traídas
de no se donde, lagunas, mas hielo, todo en un conjunto
inmenso y
ciclópeo, es el Glaciar Horcones inferior.
Por
fin llegamos al ansiado mirador, una gran lugar despejado,
plano, una gran piedra, y la mula muerta (ya solo unos
huesos
blancos). ¡¡¡¡¡¡¡Gran
regocijo gran!!!!!! es como se había
prometido, la pared Sur de 3.000 metros de alto y unos
6.000 de
ancho está toda a la vista, sus glaciares, espolones,
sus terribles
canales de descarga, sus pendientes de hielo y roca,
toda una gran
barrera donde reina la verticalidad la roca y el hielo.
Ante tal espectáculo no nos cansamos de mirar,
foto así, foto asa,
filma para aquí, filmá para allá,
ponete así, ponete allá, prestame la
campera roja, polariza el cielo, teleobjetivo, lente
normal, gran
angular, en grupo, solo, para arriba, para abajo. No
termina mas, la
película se gasta, filmamos en automático
y luego editamos el
sonido, es toda una orgía de registro, solos
frente al espectáculo,
nadie viene, es todo nuestro, con su cielo azul, con
sus crestas
barridas por el viento, con la blancura de sus glaciares,
bañado en
luz por un sol brillante.
A pesar de no querer, ya decidimos volver, comienza
el regreso y
aparecen los grupitos de visitantes que como no madrugaron
como
nosotros, tarde llegan, ya lo gastamos nosotros.
Rápidamente
llegamos a nuestro campamento, descanso,
hidratación, la paz del atardecer y una cena
frugal, ya anochece.
La
noche transcurre tranquila, salvo por un aserrado persistente
de
no se que troncos grandes y de madera dura!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!,
seguro
de alguna fabrica cercana que entre sueños no
logro identificar.
Tempranito arriba, es día de retorno, desarme
y desayuno, todo ya
acomodadito. En marcha, es de notar que fácil
que es volver, para
abajo todo es rápido y fácil, devoramos
kilómetros de senderos,
muchas mulas y expediciones en contramano.
Lentamente
vamos arribando a Horcones, allí una paradita
para las
ultimas fotos en la laguna de los horcones, devolvemos
las bolsas
de la basura y nos despedimos de los guarda parques.
Vamos volviendo, el cansancio es nuestro compañero,
arribamos a
Uspallata y debemos hacer una parada técnica
necesaria, gran
picada gran, cerveza, jamón, quesos, que despedida!!!!!!!!!!!!
(me
parece que es la tercera ves que despedimos el año
2001).
Retornamos
a Mendoza, tempranito para no malhumorar a las
patronas y empezar a cumplir nuestras promesas hechas
(buscando
excusas ya para no cumplirlas). Bueno ya terminó
el 2001, ahora
deberemos empezar el 2002, ¿¿¿pinta
lindo no????
Hasta
la próxima...........
Carlos Bello
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