Viernes
12 de Octubre del 2001
Relato de Guillermo Cuadrado
Informe de la extraordinaria salida del 7/10 al Lomas
Blancas:
Con puntualidad cuasi rigurosa el domingo 7 de Octubre
a las 6.45 de la mañana nos encontramos en
la playa del Mc Donald de Palmares, tal como estaba
previsto. Hugo Morales, Pedro y Carlos Moreno Ferrer,
Fernando Pierobón, Miguel Gamero, Italo Ortiz
y yo (el relator).
Nos dirigimos a la casa de Carlos Bello, y de allí
partimos hacia Vallecitos, con lluvia y una pésima
perspectiva del tiempo.
Al llegar al Sky Club nos encontramos con Mario Distefano
esperando tal cual lo había anunciado. Saludos
y cafeces de por medio, los integrantes se cambiaban
zapatos, colocabanse impermeables porque estaba nevando.
Aparecieron sugerencias de cambiar el objetivo por
la Vega o las cascadas del Mousy, pero prevaleció
mantener el objetivo transitando por el filo que parte
desde la base de la Canaleta.
¡Había que ver esa expedición!
Todos con polainas coloridas que varios ese día
estrenaron, aunque me quedan las dudas de que tantas
polainas le hubiesen permitido al amigo Pierobón
"ponerse las botas". Y no sólo polainas,
algunos lucían rojas camperitas y otros mas
elegantes rojos enteritos.
A las 8.45 hs el Lomas Blancas hacía gala de
su nombre, porque estaba totalmente nevado. A poco
de andar salió por un momento el sol lo que
obligó a parar, buscar lentes, reacomodar la
carga. Luego volvió a nevar y a salir el sol,
luego se estabilizó el tiempo permaneciendo
nublado. En el camino a la cumbre se agregó
al grupo de heroicos escaladores don Luis Heredia
y su yerno (me excuso por haber olvidado su nombre)
quién estaba haciendo su primer salida de montaña
(aprovechando lo hermoso del día).
Aproximadamente a las 13 estábamos casi todos
en la cumbre, hubo uno que se quedó por no
sentirse muy bien unos diez minutos de la cumbre.
Comimos unos sandwichitos apurados porque había
bastante viento. Muy bien por Pedro Moreno Ferrer
que agregó otro 3800 a su legajo de andinista.
Fotos de rigor y comenzamos el descenso con el objeto
de comer un poco mas abajo. No vimos animales pero
si escuchamos las gallaretas.
La bajada tuvo sus resbalones para varios, y en ciertos
lugares tuvimos la posibilidad de meter la pata hasta
la rodilla de la cantidad de nieve que había
(y experimentados como estamos en "meter la pata"
podríamos dedicarnos también a la política).
En nuestro descenso intercambiamos saludos con otros
que iban bien tarde a la cumbre.
En la parada donde tomamos té caliente y compartimos
alguna barra de cereal se instaló como tema
de conversación la elegancia del enterito de
Bello, por supuesto que el tema fue tratado al mas
alto nivel universitario, sin que se vislumbrase en
ello, el menor dejo de ironía.
De regreso en el Sky Club, otra vez el cambio de ropa
y zapatos, amenizados por en el ruido espasmódico
de la camioneta de Hugo Morales que no quería
arrancar y por mas que habia ingenieros de todo tipo
que opinaban y metían mano, no había
caso que arrancara, fue entonces cuando los señores
tecnólogos hicieron gala de la influencia que
reciben del hermano país, Chile, porque aplicaron
su lema para resolver el problema: Por la razón
o
la fuerza. Y así lo hicieron, lanzaron la camioneta
en bajada y en el segundo caracol la camioneta arrancó
(gracias a la energía potencial gravitatoria).
Mario tuvo que abandonarnos porque tenía la
familia en Potrerillos. Nosotros continuamos hasta
una parada de rigor, el restaurante Armando, donde
había cerveza esperando por nosotros para festejar
este nuevo logro, en un día muy especial, donde
todo apuntaba a que nuestra expedición al Lomas
Blancas fracasara, pero la voluntad y el factor humano
prevalecieron por sobre las amenazas y malos presagios
del tiempo.
Un cordial saludo a todos de Guillermo
Guillermo Cuadrado
guille@logos.uncu.edu.ar